Boletín económico: La minería reporta aportes históricos en 2022 y 2023

Fecha 13 diciembre, 2023

Boletín económico ACM

El 2023 fue un año de sorpresas en el mapa de riesgos global. Lo que comenzó con grandes retos frente a los desafíos de la agenda climática terminó en una escalada de las tensiones geopolíticas. Cada vez más el abastecimiento de minerales críticos para la transición energética se presenta como uno de los principales retos para alcanzar las metas de carbono neutralidad mientras que el carbón ratifica su protagonismo en la matriz energética global y local, así como en el desarrollo industrial.

En Colombia la incertidumbre fiscal desaceleró las inversiones aunque paradójicamente alcanzamos cifras récord de inversión extranjera directa por cuenta del incremento en los aportes fiscales realizados a la nación para el pago de saldos en renta de 2022 y los anticipos de 2023.

Los buenos precios del 2022, que solo en algunos minerales se lograron sostener en buena parte del 2023, incidieron en el incremento desproporcionado de aportes en impuestos, regalías y otras contribuciones del sector en los últimos años. Después de realizar aportes promedios cercanos a los 4 billones de pesos el sector aportó $20 billones en 2022 y se espera un aporte de $18 billones en 2023.

Junto con hidrocarburos, la minería sigue siendo uno de los sectores que más aportes realiza a las finanzas públicas en proporción a su tamaño. En 2022, superó 3 veces el aporte que realizó la industria o el comercio y 10 veces la agricultura.

Por su parte, los planes de producción de la industria se mantuvieron dentro de los límites establecidos a comienzo de año. Es así como se espera un cierre en la producción de carbón cercano a 70 millones de toneladas, 620 mil onzas de oro proveniente de operaciones industriales y 40 mil toneladas de níquel. 


Las expectativas de crecimiento para 2024 son moderadas. Si bien se ha recuperado parte de la confianza en la inversión, los precios se han venido moderando lo que puede afectar las decisiones futuras.

No obstante, para 2024 se espera tener la cifra más alta en 5 años de producción de carbón, el máximo histórico en oro industrial y una recuperación de la producción de coque a los máximos históricos establecidos en 2022.


Por su parte, la recuperación de los minerales no metálicos dependerá de la posibilidad de reducir las tasas de interés y de las políticas públicas que se implementen para incentivar el mercado de la vivienda así como de los avances en obras de infraestructura nacional.