Desafíos de la minería para emerger del ciclo negativo

Fecha 1 junio, 2015

La caída en la dinámica económica de gigantes como China, un alto consumidor de energéticos, entre ellos el carbón, pone en un nuevo contexto, lleno de desafíos, a la industria minera global y, por supuesto, a la de Colombia.
La baja en los precios internacionales de los minerales, un factor que ha sido determinante en este período de desaceleración que vive el sector minero, es para muchos expertos el panorama al que, no solo deberá enfrentarse esta industria, sino también acostumbrarse a ver por algunos años más.
Pero amoldarse a esas situaciones es el desafío de las firmas mineras colombianas y en este sentido la consultora Deloitte y la Asociación Colombiana de Minería, realizaron el séptimo estudio, denominado ‘Tendencias 2015’, en el que plasman los problemas, las tendencias y las salidas posibles de este coyuntura, de las que puede echar mano el renglón.
Entre el carbón, oro y níquel se explica 90% de la actividad de extracción de minerales en el país. Según datos de la Agencia Nacional de Minería (ACM), en 2014, Colombia produjo en carbón 88,58 millones de toneladas, que frente a 2013 señala un incremento cercano a 4%. En oro, la producción llegó a 57 millones de gramos y en níquel a 41,2 millones de toneladas.
Colombia sigue siendo uno de los principales productores mundiales de carbón, pero el afán y la presión actual de las empresas mineras que hacen presencia en el país, las ha llevado a reducir costos de producción y a buscar caminos de eficiencia para combatir el efecto de la disminución de los precios de los commodities.
En concepto del profesor de la Universidad Nacional y experto en el tema minero, Germán Corredor, la actividad, en general en el mundo, tiene un contexto complejo, por el asunto ambiental y sus impactos sociales. “La minería debe hacer un esfuerzo grande para ser una actividad viable y que sea aceptada por las comunidades” subrayó. Esos son, precisamente, parte de los desafíos que debe afrontar este renglón productivo planteados por Deloitte y la ACM en el estudio.
“En este tema la tendencia es que la reducción de costos pasa por la reestructuración de deudas, disminución de la tercerización, negociaciones con los prestadores de servicios, entre otros. Pero, un asunto importante dentro del concepto de reducción de gastos no solo está atado a producir a menor costo, sino a mitigar los riesgos existentes para posicionarse mejor en el futuro”, señala el socio líder de la industria de minería en Colombia de Deloitte, Julio Berrocal, quien presentó para Colombia, junto con el líder global de la firma, Philip Hopwood, las tendencias.
Un aspecto de innovación y que está atado a la reducción de costos, tiene que con la adopción de nuevos enfoques energéticos, incluyendo la utilización de combustibles fósiles no convencionales, con el fin de cautivar a todos los involucrados en el desarrollo de capacidades de energía renovables. La energía aparece como uno de los factores que pesa en la canasta de costos.
De hecho, la firma consultora señala que este ítem pesa entre 10% y 15% en la estructura de costos de una mina y en Colombia, incluso puede ser superior. El estudio identificó 10 desafíos que enfrentan las empresas mineras bajo la coyuntura que hoy vive el sector, y en él se señala, explica Berrocal, que las mismas firmas se dieron cuenta de que los procesos de innovación son fundamentales para hacer eficientes y sustentables las operaciones en Colombia.
“Eso debe llevar a una nueva forma de relacionarse con los grupos de interés, en generar nuevas prácticas para tener operaciones sostenibles y mitigar riesgos”, dijo.
Menos proyectos
Otra tendencia citada por el experto está evidenciada en que los grandes jugadores en el mundo están haciendo reducción en su cartera de proyectos y redefiniendo el portafolio en función de la rentabilidad de las iniciativas. Los menos rentables son dejados a un lado. Mucho de ello se debe a que las firmas están teniendo dificultades para conseguir financiación de sus proyectos.
“Ahí tiene que ver mucho la competitividad de los países y Colombia juega un papel importante porque en la media que no sea competitiva para el desarrollo de una minería rentable se reducirán los planes de inversión”, indicó. Esto lo sustenta con cifras. Según dijo, mientras en 2014 60% de las compañías del sector, con presencia en el país, planearon hacer inversiones, para 2015 esa proporción se redujo a 40%.
Una de las razones, argumenta Deloitte, puede estar en las cargas impositivas que considera altas. “Una encuesta reciente de la Andi señala que la carga tributaria, representada en impuesto de renta, regalías, sobretasas, parafiscales, la tasa para firmas mineras, ronda entre 60% y 70%, una de las más altas del mundo”, sostuvo.
Berrocal agregó que en materia de competitividad en el tema minero, Colombia, entre 25 países estudiados, ocupa el puesto once. “No es ni menos ni más competitivo, está en la mitad de la tabla pero eso indica, de todas formas, que hay temas en esta materia que se deben trabajar y mejorar”, puntualizó.
Pero a eso agrega las dificultades en los trámites y obtenciones de las licencias y permisos ambientales para exploración y producción y los largos procesos de las llamadas consultas previas, un paso de concertaciones y compromisos entre la minera y las comunidades.
Y si de dificultades se trata, está el asunto de la minería ilegal, ejercida por grupos al margen de la ley, y la informal, artesanal o de subsistencia, sobre la cual hay gestiones del Gobierno Nacional para formalizarla. Una tendencia más destacada por la consultora tiene que ver con las incertidumbres geopolíticas. “No cabe duda que las compañías mineras operan en complejos escenarios geográficos donde paulatinamente afrontan mayores desafíos, en términos de sometimiento reglamentario y sujeción a las leyes aplicables”, afirmó Hopwood,
Al mismo tiempo, resalta el directivo, deben adaptarse a las cambiantes condiciones del mercado y adoptar innovaciones que les permitan producir más a un menor costo, “en un entorno dentro del cual la volatilidad de las condiciones del mercado es la norma y las condiciones geopolíticas se constituyen en el factor de mayor influencia durante el proceso de toma de decisiones económicas”. 
A esto Berrocal agrega un desafío más y es el saber afrontar los compromisos y vínculos con los entes gubernamentales. Lo anterior, lo explica en estrategias para contrarrestar las incertidumbres regulatorias, fortalecimiento de las relaciones con los gobiernos; la toma de una vocería más dinámica en el sector, tanto a nivel de las asociaciones de la industria como de los medios sociales; la medición del impacto social generado; la participación activa en la definición de una agenda política pertinente; y, el más efectivo aprovechamiento de las tecnologías móviles disponibles.
Un PIPEX para la minería, pide la industria
La Asociación Colombiana de la Minería (ACM), señaló que esta industria requiere el apoyo gubernamental para implementar un Plan de Choque del Sector Extractivo bajo el nombre de PIPEX, que permita impulsar el renglón mediante medidas fiscales y de competitividad. Dijo que es necesaria una política diferencial para los municipios productores mineros.
Las cifras
41,2 millones de toneladas fue la producción de niquel en 2014. Decreció 16% frente a 2013.
21% fue el crecimiento de la producción de oro en el cuarto trimestre de 2014.
Las opiniones
Julio Berrocal
Líder Industria Minera Deloitte Colombia
“La reducción de costos pasa por la reestructuración de deudas y menos  tercerización”. 
Germán Corredor
Profesor de la Universidad Nacional
“La minería debe hacer un esfuerzo grande para ser una actividad viable y que sea aceptada  por comunidades”.
Fuente y foto: http://www.larepublica.co/desaf%C3%ADos-de-la-miner%C3%ADa-para-emerger-…